domingo, 20 de julio de 2008

Premio en el concurso "Jorge Canelas"

El concurso de ensayos económicos breves convocado por PULSO en homenaje a su fundador, Jorge Canelas, ya tiene ganadores. La lista se dio a conocer el 11 de julio, en vísperas del segundo aniversario de la muerte de Canelas, una de las principales figuras del periodismo boliviano del siglo veinte.

El propósito del concurso, que se convocó por iniciativa de Pedro Brunhart, ex presidente de este semanario, fue debatir sobre las relaciones posibles y las rupturas existentes entre bienestar humano y crecimiento económico, los cuales no necesariamente forman una pareja bien avenida.

El jurado estuvo conformado por destacadas personalidades. Lo presidió Juan Antonio Morales, ex presidente del Banco Central, al que acompañaron Pedro Portugal, director del periódico Pukara, y George Gray, responsable de la investigación La economía más allá del gas y miembro del consejo editorial de PULSO. También participaron en el jurado Fernando Molina y Marco Zelaya, directores del semanario.

Este equipo calificó sobre 100 puntos los 57 trabajos que respondieron a esta convocatoria. Los criterios de calificación fueron los siguientes: originalidad, pertinencia del contenido respecto a las premisas del concurso (es decir, a la relación conflictiva entre bienestar y crecimiento), y estilo de la redacción.

El jurado concedió los premios previstos por las bases del concurso; esto es, un primer premio de 500 dólares y 20 premios de 100 dólares a los mejores artículos. El primer premio recayó en el ensayo “Entre Thoreau y el principio de economía”, de Jorge Luna Ortuño. Él y los demás ganadores recibirán sus galardones en un acto público que se realizará el 29 de julio, en el cual se conmemorará el noveno aniversario de PULSO.

Sus artículos se publicarán semanalmente en nuestra sección económica.

Por decisión del directorio de PULSO, el concurso de ensayos breves sobre economía se realizará cada año. Es oportuno que lleve el nombre de Jorge Canelas, a quien siempre le interesó que esta área del conocimiento y la actividad humana se debatiera, comprendiera y respetara. Canelas fue un lector constante de The Economist y trató de que este semanario tuviera ciertas similitudes con esta revista inglesa. Antes fue uno de los creadores de los suplementos especializados en economía del país, con la publicación, a comienzos de los años noventa, de Economía y Negocios de La Razón.

Dos años atrás, Canelas, premio nacional de periodismo y fundador de cuatro medios escritos de gran importancia, falleció en Cochabamba.

PREMIO JORGE CANELAS DE ENSAYOS BREVES SOBRE ECONOMÍA

Primer premio (500 dólares):
Jorge Luna Ortuño

Premios a los mejores artículos (100 dólares cada uno):

Armando Antonio Cortez Téllez
Carla Andrea Reyes López
Jose Gabriel Espinoza Yáñez
Álvaro Erik Martinelly Zeballos
Pedro Celestino Pachaguaya Yujra
Alejandro F. Mercado
Joséf Estermann
Osvaldo Pericón Enríquez
Mayra Arauco Berdegué
Carlos Alberto Paz Inclán
Jonathan Mario Fortún Vargas
Carlos Guevara Rodríguez
María René Soruco Campero
Diego Alejandro Vera Cossío
Héctor Luna Acevedo
Melissa Isabelle Sauma Vaca
Javier Iván Baldiviezo Guzmán
Shirley Varinia Canedo Rivas
Mauricio Ríos García
Jaime Oscar Llano Bazán

sábado, 12 de julio de 2008

Una inflación de mentiras

Mauricio Ríos García

La economía ha entrado en una dinámica lesionada a causa de la priorización de la política hormonal y la postergación de una gestión económica realista, en la que el partido de gobierno, Movimiento Al Socialismo, ha involucrado ya no solo a quienes contemplamos el largo plazo, sino a quienes experimentan el incremento de los precios diariamente.

El pasado 8 de julio, en el periódico La Razón, el Ministro de Hacienda Luis Alberto Arce Catacora, escribió un artículo que lleva el título de "La Inflación, un fenómeno mundial", en un desesperado intento de justificar un tremendo bulto debajo de la alfombra.

El Ministro hace bien al iniciar el tema afirmando que "la inflación se ha constituido en el malestar general de muchas economías del mundo a partir del 2007 y en la preocupación de autoridades gubernamentales nacionales e internacionales quienes han asumido un conjunto de políticas para enfrentar la crisis alimentaria, asociada a los altos precios de alimentos y energía. Bolivia fue uno de los primeros, sino el primero, en la ejecución de políticas antiinflacionarias en el año 2007", y también hace bien en afirmar que "a esta altura de la historia, no hay duda de que la inflación de estos últimos años es un fenómeno mundial".

Hasta aquí estamos de acuerdo, y en realidad con el artículo entero, aunque en realidad no haya dicho nada nuevo. Sucede que Arce contaría con el apoyo de cualquier economista sensato, si no hubiese omitido de principio a fin, la nueva lógica que el Instituto Nacional de Estadística (INE), tiene para construir el Índice de Precios al Consumidor. Estamos convencidos de que existe inflación, pero no de la forma en que primero se construyen sus datos, y segundo, la ligereza con que se los interpreta.

La Fundación Milenio ha publicado un nuevo documento a cargo de Juan Brun, José Luis Evia y Germán Molina, dada la volatilidad e incertidumbre política: "Las implicaciones del cambio en la metodología de cómputo de la inflación en Bolivia".

Además del hecho de que el INE no haya realizado ningún anuncio sobre el método que pretende aplicar para reconstruir la serie de datos del IPC en función de una nueva base, el documento de la Fundación revela que la ponderación de los artículos dentro del indicador no ha sido la más apropiada, ya que esta expresa que los bolivianos hemos incrementado nuestro consumo, habiendo caído nuestra renta. Esto genera -desde luego-, falta de credibilidad, distorsión en las cuentas nacionales y serios riesgos financieros.

Pero hay más, el “gobierno de los pobres” no se está dando cuenta de que con sus datos estaría afirmando (matemáticamente), que la calidad de vida de los bolivianos ha mejorado desde 1990, y peor aún, ¡estaría dando por ganada la batalla a todos sus enemigos, “los gobiernos neoliberales que condujeron al país hacia el infierno y la peor desgracia de su historia”!

Lo que se confirma con aquella manifestación del Ministro (y por lo tanto su gobierno), de que el incremento de precios en Bolivia solamente es parte de un fenómeno mundial, es que ya no se trata de simple retórica, sino de haber involucrado a una de las instituciones que contaba con más prestigio y que más había costado construir. No se trata más que de una complicidad que institucionaliza la mentira y reporta corrupción.

¿Esta es la forma en que un economista golpea la puerta de la pobreza, Ministro?

http://independent.typepad.com/elindependent/2008/07/bolivia-una-inf.html

http://lostiempos.com/noticias/14-07-08/14_07_08_pv2.php

http://www.alminuto.com.bo/content/una-inflaci%C3%B3n-de-mentiras

http://www.fmbolivia.com/noticia2360-una-inflacin-de-mentiras.html

viernes, 6 de junio de 2008

La experiencia de una "revolución cultural"

Por: Mauricio Ríos García

Fue la última “revolución cultural” la que dijo que no podía contra el hambre hace 50 años ¿por qué pensar que lo hará ahora?

No cabe duda en que la lucha "revolucionario democrática" del gobierno de Morales y su partido Movimiento al Socialismo (MAS), es también de un evidente corte maoísta, y en el intento de reivindicar los principios en los que se funda esta ideología, las consecuencias para la población con un Estado debilitado y una economía cada vez más deteriorada, podrían ser realmente devastadoras.

Originalmente, quien desarrolló el concepto de la "dictadura democrática del pueblo" y quien defendió la "revolución cultural con los campesinos como motor y elemento para evitar la restauración del capitalismo”, fue Mao Zedong, máximo dirigente del Partido Comunista de la China (PCCh) y de la República Popular de la China , a mediados del siglo pasado.

En aquel obstinado proceso de luchar y fracasar, volver a luchar para volver a fracasar, y así hasta la victoria final, el denominado "Gran Salto Adelante" de Mao, provocó una serie de consecuencias económicas y sociales que el propio PCCh reconoció, cuando en 1981, en un intento de librar toda culpa, publicó un "análisis oficial" sobre los graves errores que cometió su líder.

A pesar de que ya en 1959, durante una reunión de dirigentes del partido en la ciudad de Lushan, Mao admitió haber cometido errores por sus escasos conocimientos en economía, una de las principales medidas que el líder comunista adoptó, fue la de llevar a cabo un programa de distribución de la tierra e industrialización de los recursos, (con préstamos y ayuda técnica de la Unión Soviética , que cada vez subordinaban más a la China ), con la idea de aprovechar la gran fuerza productiva del país. Sin embargo, lo que sucedió fue que, sumadas a las catástrofes naturales de la época, los planes del dirigente y su partido, provocaron una hambruna que terminó con la vida de entre 20 y 30 millones de personas, la hambruna más grande de la historia reciente de la China.

Estos desastres que registra la historia (así como los diez que la Biblia menciona y otras a las que se refiere la mitología griega, por ejemplo), fueron atribuidos comúnmente a tres factores. El primero de causa y los otros dos de efecto. El primero tiene que ver con un serio deterioro de las cosechas producidas por largas y constantes sequías, mangas de langostas, terremotos, heladas, inundaciones, etc; y los otros dos factores, son atribuidos a la incompetencia o corrupción de los países más pobres.

El Nóbel de economía Amartya Sen, en su libro “Desarrollo y Libertad”, reconoce que los gobernantes autoritarios que pocas veces pasan hambre (u otras calamidades económicas), no tienen el incentivo para tomar el tipo de medidas necesarias para que las hambrunas se prevengan, y por tanto, el sistema económico debe concebir la libertad como la base de la evaluación del éxito y el fracaso, y como el determinante de la iniciativa individual y la eficacia social, no sólo porque esto sirve de estímulo a la población y mejora la calidad de vida, sino porque este desarrollo integral puede mejorar la producción de insumos en el país, el nivel de educación de los habitantes y los índices de pobreza; y para esto es necesario que el Estado tenga en cuenta estos factores en su plan de Desarrollo y en el Presupuesto Nacional, ya que de nada serviría pensar en mejorar la calidad de vida de los habitantes, sin tener un presupuesto necesario para garantizar esta meta. En las democracias, en cambio, los Gobiernos sí tienen un fuerte incentivo para mostrarse responsables ante las necesidades más elementales del electorado, y si no lo son, la próxima vez que la gente vote es probable que pierdan el poder.

Lo curioso es que el principio de la solución a las devastadoras medidas del maoísmo, se dieron con una reconversión económica que apelaría a técnicas y capitales extranjeros, dando paso a un impresionante crecimiento económico de dos dígitos y bienestar en la población que cada vez incrementa más su demanda por alimentos, y que paradójicamente, es uno de los factores que impulsa el incremento del precio de los alimentos a nivel mundial.

Exageraciones o no, en las democracias no hay hambrunas, pero ¿realmente estamos dispuestos a esta clase de sacrificios?

http://independent.typepad.com/elindependent/2008/06/la-experiencia.html

http://lostiempos.com/noticias/10-06-08/10_06_08_pv7.php

viernes, 30 de mayo de 2008

Bolivia: medidas para atacar el hambre

Por: Mauricio Ríos García

El pasado 29 de mayo, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), publicó en París, un informe de “Perspectivas agrícolas”, en el que se advierte un incremento en los precios de alimentos de entre 10 y 50% para los próximos diez años, tomando en cuenta la inflación, sobre todo para el caso del arroz, el azúcar y los aceites vegetales.

Aunque el informe también señala que el precio de los productos básicos agrícolas se moderará respecto a los recientes niveles récord, el tema es digno de especial atención, ya que en los próximos 10 años se espera que su media se sitúe muy por encima de los niveles medios de la última década, pero también es digno de atención por la forma en que se ha ido atacando el problema en Bolivia.

Ante la duplicación de la mayoría de los precios de productos agrícolas en los últimos dos años, y nuevos casos de desnutrición, el gobierno de Morales ha dispuesto una vez más, la exportación temporal de algunos productos, con el infantil argumento de que son los empresarios quienes ocultan la mercadería para incrementar artificialmente su precio. Esta vez se trata de la restricción a exportaciones de pollo, lo que desde luego afecta en forma directa a los productos que garantizan la producción avícola, como la harina de maíz, sémola y sorgo.

Pero el problema no solo es el de restringir las exportaciones, sino de aplicar subsidios que solo podrían justificarse si se trata de casos extremos, si son de carácter temporal y si al mismo tiempo se amplía la producción, pero es evidente que no es el caso, ya que el gobierno aplica estos mecanismos con un vago respaldo ideológico y no práctico.

Este es un tema de oferta, entonces, lo más lógico para atacar el problema de raíz -como ya otros autores sugirieron cuando los problemas del Niño y Niña-, sería promover la productividad de los productores nacionales, para asegurar precios competitivos que beneficien simultáneamente a consumidores y productores, pero, ¿por qué no ser algo más ambiciosos? De hecho podemos empezar por liberar las exportaciones, observar cuánto nos perjudica la aplicación de aranceles a los productos alimentarios, para finalmente levantarlos; dejar de subsidiar las importaciones y con los mismos recursos, complementar el aliento que los agricultores tienen para seguir produciendo con precios altos, orientando la inversión pública en "áreas descuidadas por mucho tiempo", como la infraestructura agrícola y la investigación, lo que, desde luego, permitirá crear un ambiente favorable para las inversiones privadas.

Aún así, la idea no termina ahí. Habrá que reconsiderar, en una voz común entre los países más afectados por el cambio climático global, el rol de los biocombustibles que contribuyen al incremento de estos precios; habrá que plantear una estrategia de competitividad para la demanda alimentaria creciente de la China y la India; además, si se pretende mantener subsidios, estos deberán de ser por lo menos algo inteligentes, distribuyendo semillas, fertilizantes y otros insumos; y por último, habrá que ir pensando en un serio programa nutricional nacional que apoye a los grupos más vulnerables como niños, ancianos y mujeres embarazadas, que sea sostenible por lo menos durante los siguientes diez años a los que la FAO se refiere. Esta sería la única forma de verdaderamente integrar los mercados agrícolas que por ejemplo, se planteó en Unasur.

Si el gobierno de Morales no asume responsabilidad inmediata en tan delicado tema, aquellos sectores de la población, los más desfavorecidos, aquellos por quienes dice gobernar, serán los más afectados.

Originalmente escrito para The Independent Institute.

http://independent.typepad.com/elindependent/2008/06/bolivia-medidas.html#more

http://lostiempos.com/noticias/05-06-08/05_06_08_pv2.php

viernes, 9 de mayo de 2008

El camino de la nostalgia testaruda

Mauricio Ríos García

Ha quedado más que claro que la intención del gobierno de Morales por recuperar el poder de un estatismo centralista, es lo que va deteriorando poco a poco nuestra economía. La experiencia más cercana al populismo económico en Bolivia fue la del gobierno de Hernán Siles Zuazo en 1983, que aunque se trató de un populismo defensivo, no hizo más que generar casi los mismos efectos que el populismo ofensivo de Morales.

Todo acto que involucra un conjunto de políticas económicas diseñadas para obtener objetivos políticos específicos, irá a afectar el equilibrio fiscal y monetario, es decir que en general, el riesgo se identifica con gastar más de lo que se tiene y provocar efectos inflacionarios.

Hoy tenemos superávit, pero el criterio del gasto de gobierno es vehemente, vivimos en campañas de ataque mediático desde hace mas de dos años y la coherencia entre políticas monetarias y fiscales ha sido absurda, tanto así que hoy se oculta la inflación que tal vez ande por el 15% (y digo “tal vez” porque hoy ya no sabemos dónde pisar, si el Instituto Nacional de Estadística también se encuentra subordinado), y los “regalos” de cada primer día de mayo vienen a confirmar la teoría con la realidad.

Las condiciones para proceder con una nacionalización hoy en día, son muy distintas a las de los años 30, en el gobierno de David Toro y las del 17 de octubre de 1969, cuando Quiroga Santa Cruz. Las negociaciones no son con una sola petrolera como la Gulf Oil , con la que la indemnización nos costó 78 millones de dólares, que hoy equivaldrían como a 3.000 millones de dólares -en caso de una verdadera nacionalización-, negociando con BP y BG del Reino Unido, Petrobras de Brasil, Total de Francia, Exxon de Estados Unidos y Repsol YPF de España.

En este afán de que el Estado recupere poder sobre el excedente, el gobierno se ha dedicado a celebrar cada día en que se celebra el día del trabajador, con alguna dádiva populista que no hace más que malgastar recursos finitos. Si el único motivo para nacionalizar una empresa como la de ENTEL, no es porque haya tenido demasiada influencia política, no es por maniobras fraudulentas, no es por concesiones de las que se apoderan las petroleras, entonces ¿cuál es? Toda la lata que significa la nacionalización de los hidrocarburos y la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones ENTEL, (esta última como capricho ante el inminente resultado a favor del SI), es un tremendo gasto que no genera nuevos empleos productivos, que aterran a los inversionistas y que más temprano que tarde generará déficit, y por lo mismo, necesitará recursos privados para cumplir con planillas, sueldos y salarios, y desde luego, más primeros días de mayo que intentan articular las voces discordantes dentro del mismo partido de gobierno que cada vez es más cuestionado.

El 4 de mayo ha sido la expresión más abrumadora para aquella intención del gobierno, donde un 85% de los habilitados votó no solo en contra del estatismo centralista, sino a favor de una nueva forma de administrar recursos, una administración más cercana, responsable y coherente. El proceso no hecho más que delegar responsabilidad al ciudadano, y la respuesta ha sido fruto de un largo proceso, un proceso que no ha empezado hace un par de años, los autonomistas no nacieron ayer, los autonomistas nacieron en el momento en que el Estado desperdició su oportunidad de ser un administrador eficiente, ¡de ser un buen asignador de recursos escasos!

A este paso entonces, el gobierno y todo aquel que piense que aún es posible aquel modelo retrógrado, debe saber que lo que el Estado le debe al ciudadano (la deuda interna), será financiada con emisión monetaria sin respaldo, que es como apagar el fuego de la inflación con gasolina; el Banco Central seguirá devaluando el dólar que generará mercados negros, subempleo e incompetitividad exportadora; el control de precios será más agresivo y generará desabastecimiento, para luego nacionalizar los medios de producción; y para terminar, no sería raro que termine practicando proteccionismo ante la crisis norteamericana, imponiendo limitaciones a todo producto importado, encareciéndolo y pasando la factura a cuenta del ciudadano. ¿Alguna sorpresa?

Ex exclusiva para The Independent Institute.

http://independent.typepad.com/elindependent/2008/05/bolivia-el-cami.html

http://lostiempos.com/noticias/13-05-08/13_05_08_pv7.php